Los sindicatos podrán hoy reír a sus anchas. Han conseguido colapsar Madrid con una de esas huelgas salvajes tan típicas de ellos.
Otras cosas no sabrán, pero lo que es mofarse del ciudadano y al mismo tiempo cabrearle, eso es pan comido para ellos.
Hoy ha tocado al metro, pero cualquier día de estos serán los autobuses, o la Renfe, o los pilotos, o el personal de los hospitales... Así que el ciudadano, el que trabaja para ganar un salario las más veces de limosna, se encuentra vendido ante esta panda de revanchistas envidiosos que no saben más que para mostrar su repulsa - ideológica, que no otra - al gobierno de la comunidad, le da una patada en el trasero de los trabajadores.
¿Serán conscientes del daño que producen precisamente a los trabajadores? Al parecer, no. Y seguramente les importa un haba causar tanto perjuicio a los que dicen representar.
No cabe duda de que si el hombre pierde la capacidad de razonar solo es una bestia.
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martes, 29 de junio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
LOS DEFECTOS DEL OTRO
No hace mucho hablaba yo con un conocido que acababa de divorciarse, y el hombre me decía la de defectos que con el paso del tiempo fue encontrando en su mujer, hasta que no pudiendo más, se divorció.
Conociéndole a él y también a su mujer, yo me aventuré a insinuar que tal vez no muchos más de los que presentaba él mismo, pero le sentó tan mal mi atrevimiento que amenazó con no dirigirme la palabra nunca más.
Después he reflexionado sobre la actitud de este conocido, y no he podido menos que reconocer que el mundo está lleno de individuos como él, en el que me incluyo.
No nos damos cuenta, pero vamos por la vida exigiendo que nuestros familiares, amigos y hasta los conocidos se comporten como nos gustaría a nosotros, que opinen según nuestros deseos y actuen en base a nuestro criterio, olvidándonos que cada uno de ellos tiene su propia personalidad.
Y lo que es peor: convencidos de que nosotros estamos libres de todo defecto.
Conociéndole a él y también a su mujer, yo me aventuré a insinuar que tal vez no muchos más de los que presentaba él mismo, pero le sentó tan mal mi atrevimiento que amenazó con no dirigirme la palabra nunca más.
Después he reflexionado sobre la actitud de este conocido, y no he podido menos que reconocer que el mundo está lleno de individuos como él, en el que me incluyo.
No nos damos cuenta, pero vamos por la vida exigiendo que nuestros familiares, amigos y hasta los conocidos se comporten como nos gustaría a nosotros, que opinen según nuestros deseos y actuen en base a nuestro criterio, olvidándonos que cada uno de ellos tiene su propia personalidad.
Y lo que es peor: convencidos de que nosotros estamos libres de todo defecto.
domingo, 27 de junio de 2010
UN MUNDO DIVIDIDO
Opino que son ciclos, y ahora estamos en el que todo vale para desprestigiar a la iglesia. Hubo otras épocas que era todo lo contrario, cuando la iglesia, dueña y señora campaba a sus anchas.
Ocurre con todas las organizaciones creadas por el hombre, y también en aquellas, como la iglesia, cuyos principios son encomiables, que se crean con unos fines humanitarios, y con el paso del tiempo la mano del hombre las desvirtua.
Por eso la iglesia no es una excepción. Los que la critican, cargados de razón, tienen a mano un sin fin de ejemplos para hacerlo. Y los que la defienden, con tanta razón como aquellos, otro tanto para defenderla, y como es tan difícil encontrar el equilibrio, unas veces toca abusar del poder y otras ser víctima de la represión.
Los pacíficos, esos hombres que sueñan alcanzar un mundo en paz, de respeto mútuo, sin agresiones y sin rencores, no entienden por qué no somos capaces de vivir en concordia, sin guerras y sin enfrentamientos, y es que se olvidan de que hay otros que, a su vez, tampoco entienden por qué los pacíficos han de ver cumplidos sus deseos.
Ocurre con todas las organizaciones creadas por el hombre, y también en aquellas, como la iglesia, cuyos principios son encomiables, que se crean con unos fines humanitarios, y con el paso del tiempo la mano del hombre las desvirtua.
Por eso la iglesia no es una excepción. Los que la critican, cargados de razón, tienen a mano un sin fin de ejemplos para hacerlo. Y los que la defienden, con tanta razón como aquellos, otro tanto para defenderla, y como es tan difícil encontrar el equilibrio, unas veces toca abusar del poder y otras ser víctima de la represión.
Los pacíficos, esos hombres que sueñan alcanzar un mundo en paz, de respeto mútuo, sin agresiones y sin rencores, no entienden por qué no somos capaces de vivir en concordia, sin guerras y sin enfrentamientos, y es que se olvidan de que hay otros que, a su vez, tampoco entienden por qué los pacíficos han de ver cumplidos sus deseos.
sábado, 26 de junio de 2010
SERVIDUMBRE
Casi con lágrimas en los ojos, me contaba mi vecino que siendo él joven abandonó España porque no podía vivir en un régimen rodeado de tantos lameculos. No le importaba tanto el régimen en sí, que él, aunque contrario a las dictaduras, no entraba a valorar las bonanzas o maldades de los políticos.
No. A él, e insistía repitiéndolo una y otra vez, lo que entonces le molestaba era el carácter servil de tanta gente que por menos de un plato de lentejas danzaba y hacía el pino con tal de contentar a su patrocinador, ese que tal vez, a lo mejor, quizás, podría proporcionarle un puestecillo, y si no, al menos dedicarle una sonrisa.
Y ahora, decepcionado, hastiado más bien, decía que se volvía a marchar por el mismo motivo, por la servidumbre de que se han rodeado los políticos.
Pero ahora, a diferencia de entonces, además de mirar con desprecio a los que van mendigando una limosna al poderoso, es decir al político, no soporta la prepotencia de éste que, malvado por arroparse con la bandera de la democracia, propicia el mismo tipo de servidumbre.
No. A él, e insistía repitiéndolo una y otra vez, lo que entonces le molestaba era el carácter servil de tanta gente que por menos de un plato de lentejas danzaba y hacía el pino con tal de contentar a su patrocinador, ese que tal vez, a lo mejor, quizás, podría proporcionarle un puestecillo, y si no, al menos dedicarle una sonrisa.
Y ahora, decepcionado, hastiado más bien, decía que se volvía a marchar por el mismo motivo, por la servidumbre de que se han rodeado los políticos.
Pero ahora, a diferencia de entonces, además de mirar con desprecio a los que van mendigando una limosna al poderoso, es decir al político, no soporta la prepotencia de éste que, malvado por arroparse con la bandera de la democracia, propicia el mismo tipo de servidumbre.
viernes, 25 de junio de 2010
VULNERABILIDAD
Aunque no lo creamos, el hombre sigue siendo hoy tan vulnerable como lo fue siempre, y creo sinceramente que llegar a edades avanzadas es un verdadero milagro.
Es cierto que el progreso nos ha hecho creer que estamos inmunizados ante cualquier peligro, pero no es así, porque el confort que disfrutamos, al menos en los llamados paísese industrializados, es un gran avance respecto a cómo se vivía antaño, y también, lamentablemente, a cómo se vive todavía hoy en muchos lugares del planeta, pero eso no quiere decir que no penda el riesgo sobre nuestras espaldas. Constantemente.
Los avances que ha hecho la sociedad en salubridad, sanidad, formación y otras muchas áreas, nos aporta muchas garantías de salir airosos de muchos contratiempos, pero al igual que tener el coche asegurado en condiciones muy completas no nos garantiza no tener un percance, tampoco los adelantos que disfrutamos nos aseguran que no podamos tener tropiezos serios.
En última instancia es el hombre quien, habiendo perdido el sentido del riesgo, causa su propia destrucción.
(En memoria a las víctimas de Castelldefels)
Es cierto que el progreso nos ha hecho creer que estamos inmunizados ante cualquier peligro, pero no es así, porque el confort que disfrutamos, al menos en los llamados paísese industrializados, es un gran avance respecto a cómo se vivía antaño, y también, lamentablemente, a cómo se vive todavía hoy en muchos lugares del planeta, pero eso no quiere decir que no penda el riesgo sobre nuestras espaldas. Constantemente.
Los avances que ha hecho la sociedad en salubridad, sanidad, formación y otras muchas áreas, nos aporta muchas garantías de salir airosos de muchos contratiempos, pero al igual que tener el coche asegurado en condiciones muy completas no nos garantiza no tener un percance, tampoco los adelantos que disfrutamos nos aseguran que no podamos tener tropiezos serios.
En última instancia es el hombre quien, habiendo perdido el sentido del riesgo, causa su propia destrucción.
(En memoria a las víctimas de Castelldefels)
jueves, 24 de junio de 2010
Y TÚ MÁS
Lo que estamos viendo cada día y desde hace mucho tiempo, es algo que si lo miráramos con detenimiento nos sonrojaría. Me refiero a la posición que toma el gobierno frente a la oposición.
Eso del tú más ha dado sus frutos. La oposición ha mordido el anzuelo, y la ciudadanía otro tanto de lo mismo.
Y es que como analizamos poco y recordamos menos, nos hallamos en un constante presente cargado de titulares sin tregua para digerirlos, de tal suerte que sólo importa el golpe de efecto del titular. Estrategia que han entendido muy bien los miembros del gobierno que, puesta en práctica con maestría, han conseguido que los ciudadanos pongamos al mismo nivel al gobierno que a la oposición.
Y no es así. El gobierno es quien toma las decisiones y la obligación de la oposición es fiscalizar el proceder de aquel, principio que con esa estrategia del tú más, hemos olvidado.
Eso del tú más ha dado sus frutos. La oposición ha mordido el anzuelo, y la ciudadanía otro tanto de lo mismo.
Y es que como analizamos poco y recordamos menos, nos hallamos en un constante presente cargado de titulares sin tregua para digerirlos, de tal suerte que sólo importa el golpe de efecto del titular. Estrategia que han entendido muy bien los miembros del gobierno que, puesta en práctica con maestría, han conseguido que los ciudadanos pongamos al mismo nivel al gobierno que a la oposición.
Y no es así. El gobierno es quien toma las decisiones y la obligación de la oposición es fiscalizar el proceder de aquel, principio que con esa estrategia del tú más, hemos olvidado.
FORTUNAS OCULTAS
Nos anuncian que hacienda sabe de unas tres mil personas que en conjunto han eludido al fisco unos diez mil millones de euros.
Y ha faltado el tiempo para que varias voces se hayan apresurado a exigir a hacienda que haga públicas las listas de esos supermillonarios.
Creo que hacienda haría bien publicándolas, porque en caso contrario, como la imaginación vuela, rápidamente comenzaremos a meter en el mismo saco a muchos que, inocentes ellos, no han evadido ni un solo euro.
Ahora bien, tendremos que reconocer que aún así, la posibilidad de errar en nuestro juicio será mínima, porque nuestras sospechas estarán dirigidas a personajes concretos, políticos, banqueros, nombres de familias ilustres... y en quien nuestra imaginación jamás pondrá su atención será en ese albañil, u otras profesiones duras, que normalmente trabajan de sol a sol y a duras penas le llega el salario a final de mes.
Y mucho menos nos fijaremos en aquellos que hace tiempo dejaron de percibir el paro y se van arreglando más mal que bien con chapuzas...
Cierto que todos intentamos ocultar cifras al fisco, pero hay cifras y cifras. Y las grandes cifras solo pueden ser achacables a las grandes fortunas. De Perogrullo, ¿no?
Y ha faltado el tiempo para que varias voces se hayan apresurado a exigir a hacienda que haga públicas las listas de esos supermillonarios.
Creo que hacienda haría bien publicándolas, porque en caso contrario, como la imaginación vuela, rápidamente comenzaremos a meter en el mismo saco a muchos que, inocentes ellos, no han evadido ni un solo euro.
Ahora bien, tendremos que reconocer que aún así, la posibilidad de errar en nuestro juicio será mínima, porque nuestras sospechas estarán dirigidas a personajes concretos, políticos, banqueros, nombres de familias ilustres... y en quien nuestra imaginación jamás pondrá su atención será en ese albañil, u otras profesiones duras, que normalmente trabajan de sol a sol y a duras penas le llega el salario a final de mes.
Y mucho menos nos fijaremos en aquellos que hace tiempo dejaron de percibir el paro y se van arreglando más mal que bien con chapuzas...
Cierto que todos intentamos ocultar cifras al fisco, pero hay cifras y cifras. Y las grandes cifras solo pueden ser achacables a las grandes fortunas. De Perogrullo, ¿no?
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