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viernes, 30 de abril de 2010

PROFETAS TARDIOS

Pese a la perogrullada, hay que decirlo: todos los males que actualmente nos acechan a los españoles, a no tardar llegará el día que será historia.

Ahora bien, aparte de la imagen que quede de los personajes que ahora mueven los hilos, que en este caso que nos ocupa no será la más digna, hay otro aspecto al que quisiera dedicar mayor atención.

Se trata de los profetas tardíos. Sí, esos que nada más caer el árbol se apresuran a hacer leña, y mientras éste se ha mantenido erguido y hasta cuando estaba tambaleándose (tradúzcase mientras tenían una ubre de donde chupar), seguían arrastrándose y lamiendo las botas de sus mecenas.

Pero pasado mañana, cuando deje de tambalearse el otrora robusto tronco y dé de bruces en el suelo, todos esos tardíos profetas se apresurarán a proclamar a los cuatro vientos que ya lo habían advertido ellos; que lo venían diciendo desde hacía mucho tiempo; que por su ineptitud e incapacidad el gobierno debía haberse marchado mucho antes; que el ritmo que habían tomado los acontecimientos esta historia solo podían terminar en desastre... y así, otras muchas perlas en ese estilo.

Y acto seguido saldrán corriendo a buscar las nuevas ubres.

jueves, 29 de abril de 2010

JUBILADOS

Y de los jubilados, ¿quién se acuerda de ellos? En muchos casos ni los propios hijos...

Pero, pido perdón, porque no era este el enfoque sobre el que quería escribir, sino de lo poco que cuenta para la administración este inmenso grupo social, porque es un gremio este de los jubilados que está como vendido, no solamente ante las autoridades, sino ante el conjunto de la sociedad, vertiente económica incluida, porque mientras el joven mantiene el balance de sus ingresos con la carestía de la vida, los jubilados perdieron ese tren en el momento pasaron a depender de la administración.

Y si nos fijamos, veremos que sus posibilidades económicas van mermando año tras año, siendo cada vez más pobres.

Seguramente también usted sabrá de alguna mujer viuda, y hasta es posible que exista en su propia familia, cuyos ingresos mensuales no alcanzan lo que alguno de nuestros administradores se gastan en una sola comida... a cargo de los administrados.

Que desaparecieran esas diferencias que claman al cielo, o al menos que se mitigaran, eran las esperanzas de muchos de los hoy jubilados. Pero, ¿quién se acuerda de ellos?

CRITERIO PROPIO

Es curioso cómo se ha introducido en la sociedad la idea de que levantar el brazo con la mano abierta, además de estar mal visto, debe ser perseguido y castigado, cuando levantar el brazo con la mano cerrada es todo lo contrario, es decir, que no produce agresiones como los de la mano abierta.

A mí que me lo expliquen.

Pero sucede otro tanto con los signos cristianos y musulmanes. Los primeros quedan anticuados y los segundos los acogemos como si del mismo progreso se tratara.

¿Acaso estos fenómenos sociales que tienen una explicación fácil y al mismo tiempo son tan complejos, toman cuerpo en la sociedad por ese principio de hastío que domina al hombre acomodado, que cansado de ver siempre lo mismo, cualquier novedad la acoge con tal entusiasmo que sin analizar si le aporta alguna ventaja, o simplemente si tiene algún sentido, la hace propia?

Probablemente esta carrera en zig zag es lo que el conocido filósofo Keller intentaba explicar hace más de quinientos años, cuando decía que al hombre que no analiza le convence el último que llega.

miércoles, 28 de abril de 2010

REYEZUELOS

Ustedes me van a tildar de pesado, pero es que los políticos, que no la política, generan tantos motivos de rechazo que uno no puede callar por mucho que lo intente.

Si ustedes se fijan, todos ellos, y si digo todos son todos, se llenan la boca llamándose demócratas, cuando sus hábitos no son más que de dictador. Y además dictador corrompido, valga la redundancia.

Sí, sí, por mucho que lo repitan no llegarán a ser más demócratas, aunque de tanto oírlo, los incautos no tendrán inconveniente en creerlo. Y como de éstos hay tantos.

Critican hoy, casi cuarenta años después, el sistema y los principios del Movimiento, y si uno hace memoria encuentra tanta similitud entre éstos y aquellos que dan ganas de salir corriendo.

¿Que dónde están los parecidos? Mire usted los sindicatos actuales con sus liberados, y recuerde los enlaces sindicales de los sidicatos verticales de entonces. Pregúntese usted qué opinión aportan los diputados ante una votación sino seguir las órdenes del jefe. Pues eso es exactamente igual que antaño, porque eso de listas cerradas, ni es avanzado ni democrático, sino eso es lo que había. Eso era el Movimiento.

Por eso, con sus críticas lo único que muestran es un afán desmesurado por hacer lo mismo, porque en el fondo, eso de ejercer de reyezuelo es lo que añora quien desconoce el sentido de la democracia.

martes, 27 de abril de 2010

NI UNOS NI OTROS

A mí me parece que hablar hoy en España de izquierdas y derechas es un sin sentido. Quizás lo tuvo en su día, pero actualmente la expresión en su puro significado está desfasado, y pertenece a otras épocas, porque, ¿en que se diferencias unos de otros?... Bueno, sí, claro que hay diferencias, unos hablan con más desparpajo, los otros son más comedidos, tanto que casi se avergüenzan de levantar la voz...

Pero en lo sustancial, en lo que al hombre de la calle le importa y le interesa, unos y otros van a su aire, y sus intereses son los suyos, no los nuestros. Porque si nos adentramos un poco en su modo de proceder, y por supuesto si dejamos las pasiones al lado, veremos que tanto unos como otros comparten los mismos vicios.

Los unos gritan que trabajan para el obrero. Los otros que sus esfuerzos son para mejorar la vida de los ciudadanos. Pero solo son palabras, porque tanto unos como otros viven en su burbuja de cristal, sin interesarse ni importales las preocupaciones de los obreros o los ciudadanos.

Su trabajo consiste en enmarañar la marrana con agresiones constantes, agravios y ofensas hacia el otro. Y en su bocabulario mediocre, obsceno y barriobajero, los otros todo lo hacen mal, mientras que nosotros todo lo hacemos bien. A simplistas nadie les gana.

Y una vez terminado el teatro, fuera del escenario, como buenos actores, se cogen del brazo y se van a tomar café juntos. Tal vez riéndose de los espectadores.

Y en cuanto a la corrupción, ¡ah!, aquí tropezamos con la madre del cordero, porque podríamos preguntarnos quiénes son los más corruptos, y les aseguro que sería difícil llegar a un veredicto.

Lo asombroso es que siendo tan tristón el panorama, todavía haya gente que defienda a unos frente a los otros.

domingo, 25 de abril de 2010

ODIO LATENTE

Desde hace algún tiempo conozco a una persona con quien más allá del saludo diario y de vez en cuando cortas conversaciones, no nos une nada más, y por una de esas casualidades que nos depara la vida a veces, he tenido ocasión de conocer su talante y quiero manifestar que me ha decepcionado profundamente.

Cierto que no le recrimino por mi decepción, que eso es cuestión mía, cuyo error por mi parte no es otro que haberme imaginado que era una persona prudente, educada y nada rencorosa. Al menos es lo que me parecía, pero ya ves, ¡lo que nos pueden confundir las apariencias!

Coincidimos en una sala cultural del barrio que anunciaba una charla sobre la guerra de nuestra infancia, algo muy en boga actualmente.

Los dos procedemos del bando perdedor, y por deducciones yo me había imaginado que los dos teníamos superada la tragedia. Algo que pasó, y que no podemos cambiar.

Pero cuando tras la charla llegó el momento de ruegos y preguntas, al tal conocido le faltó el tiempo para pedir la palabra y con exabruptos y de muy mala manera se puso a despotricar y, desmelenado y fuera de sí, no dejó de acusar a los, según él, los contrarios...

Me dio lástima pensar que este hombre había arrastrado consigo el odio durante setenta años, o sea, toda su vida.

ABORTO SÍ, ABORTO NO

No voy a decir que el aborto es el tema más candente de la actualidad entre los españoles, entre otras cosas porque España vive en la alarma continua, por lo que está plagada constantemente de temas candentes. Por lo tanto, a mí al menos me parece que es una tema candente más.

Y en el fondo no debería ser para tanto, pero hay motivos suficientes para que así sea. Uno, y seguramente el principal, es el eterno enfrentamiento que gobierna el sentir de los españoles, no solo en el caso de abortar, sino en cualquier otro, que basta para que unos se expresen a favor para que otros se opongan, y viceversa.

En el caso del aborto los atavismos religiosos (que son los que rigen nuestra moral, queramos o no queramos aceptarlo) que pesan sobre nosotros influyen sobremanera. No solo en los que se dicen creyentes, sino también en los que abietamente presumen de no creyentes.

Y lo podemos observar cuando los primeros se manifiestan en contra y los segundos a favor... cuando el aborto no afecta a su propia hija. Porque en ese caso...